La Asociación de Contratistas Forestales A.G. (Acoforag) advirtió que, pese a que el número de atentados contra el sector se mantuvo prácticamente estable durante 2025, el impacto económico y la gravedad de los hechos, profundiza la sensación de inseguridad en la Macrozona Sur.

Según el Resumen de atentados terroristas a contratistas forestales 2025 y comparación con 2024, durante el año pasado se registraron 27 atentados, un 4% más que en 2024. La Región de La Araucanía concentró la mayor cantidad de hechos, con 21 ataques, mientras que Biobío duplicó sus registros, pasando de 2 a 4 atentados. Collipulli se posicionó como la comuna más afectada, concentrando el 26% de los ataques del año.

Desde Acoforag, su gerente, René Muñoz, enfatizó que la preocupación del gremio no se limita al número de hechos, sino a sus consecuencias. Durante 2025, 74 equipos y maquinarias fueron destruidos, dejando pérdidas por $9.040 millones, una cifra menor a a 2025, cuando se llegó a $13.300 millones.

“El problema de fondo sigue siendo la falta de garantías reales para que los trabajadores puedan desempeñar sus labores con seguridad”, ha señalado Acoforag en distintas instancias, subrayando que la violencia continúa afectando no solo la operación de las empresas, sino también la estabilidad laboral y la integridad de miles de trabajadores del sector.

El informe también da cuenta de que cerca de 2.600 trabajadores se vieron directamente afectados por hechos de violencia en 2025, reflejando que, aunque hubo una leve disminución respecto al año anterior, el riesgo sigue siendo alto.

Desde el gremio, recalcan que estas cifras confirman que la actividad forestal continúa siendo un objetivo prioritario de ataques en el sur del país, y llaman al Estado a adoptar medidas más efectivas y sostenidas para resguardar la seguridad, el empleo y la continuidad productiva de una industria clave para las economías regionales.



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