La localidad de Malalcahuello, en la comuna de Curacautín, cuenta con un nuevo espacio dedicado a rescatar su historia y poner en valor el legado de la actividad maderera. Se trata de la Casa de la Memoria Forestal de Malalcahuello y Estación Comunitaria, inaugurada en el sector administrativo de la Reserva Nacional Malalcahuello, tras la restauración de una antigua construcción vinculada al aserradero que operó en la zona durante el siglo XX.
El proyecto busca preservar los testimonios de los trabajadores forestales y de las familias que contribuyeron al desarrollo de este territorio cordillerano, además de fortalecer la oferta cultural y turística local. La recuperación del inmueble contó con el aporte de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), la Fundación y Museo Náutico Nautilus, y la colaboración de la comunidad.
Durante la inauguración, el director regional de Conaf, Héctor Tillería, destacó la relevancia histórica de la actividad forestal para el crecimiento de las localidades cordilleranas, su relación con la construcción del ferrocarril y la generación de empleo. Asimismo, señaló que el nuevo espacio permitirá ofrecer una alternativa de interés para los visitantes y mantener presente el vínculo entre la historia regional y el sector maderero.
La autoridad también relevó los cambios que ha experimentado la relación con los recursos forestales, tomando como ejemplo la protección de la araucaria (Araucaria araucana). La especie fue declarada Monumento Natural en 1976 y, posteriormente, en 1990, el Decreto Supremo N.º 43 del Ministerio de Agricultura estableció la prohibición de su corta y explotación en todo el país.
En esa línea, Tillería sostuvo que la iniciativa permitirá recordar el pasado forestal y, al mismo tiempo, destacar el valor actual de los bosques y de las áreas protegidas. Agregó que la actividad forestal continúa siendo relevante para La Araucanía y que este espacio contribuirá a transmitir esa historia a las nuevas generaciones.
Por su parte, el seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Samir Manukian, valoró la recuperación del edificio como una contribución al patrimonio humano y ferroviario de la región. También destacó el trabajo conjunto entre instituciones públicas, actores privados y habitantes de Malalcahuello, cuya participación permitió rescatar piezas históricas y dar forma a un espacio representativo de la identidad local.
La restauración tiene, además, un significado especial para quienes estuvieron vinculados directamente con el antiguo aserradero. Sonia Erices, vecina de la localidad, expresó su emoción al ver recuperado el inmueble donde trabajó su marido y que, con el paso del tiempo, había sufrido un importante deterioro. Para ella, su transformación en museo representa una oportunidad para conservar recuerdos familiares y comunitarios.
Con su apertura, la Casa de la Memoria Forestal de Malalcahuello y Estación Comunitaria busca consolidarse como un punto de encuentro para los habitantes y un nuevo atractivo patrimonial para quienes visiten la zona. La iniciativa permite reconocer el aporte de los trabajadores forestales al desarrollo cordillerano y reflexionar sobre la evolución de la actividad maderera y la importancia de conservar los ecosistemas que forman parte de la historia de La Araucanía.
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