El Gobierno, junto con distintos actores de la industria forestal, está trabajando en los lineamientos de una nueva ley para fomentar el crecimiento del sector, y que eventualmente incluiría un subsidio para plantaciones. Así lo reveló Pulso, citando a varias fuentes de esta rama económica y también del propio Ejecutivo.
Durante los últimos años, empresas y gremios han advertido sobre una ralentización en la actividad forestal. En este contexto -al que se suma un alto desempleo- es que se enmarca la iniciativa que, con todo, apunta a los medianos y pequeños productores, dejando fuera a grandes empresas como Arauco y CMPC, ambas ahora enfocando gran parte de sus esfuerzos en sus megaproyectos en Brasil.
Gobierno alista nueva ley al fomento forestal
Según la información consignada por el medio especializado, la proyección del Ejecutivo es forestar entre 20 mil a 25 mil hectáreas por año, generando 55 mil empleos adicionales.
Sobre el subsidio por plantar, el gerente general de Corma, Antonio Minte, dijo a Pulso que sería de un 90% para los pequeños productores y un 75% para los medianos, junto a un extra de 5% si existe asociatividad entre las partes.
Otro ‘bono’ que se consideraría en la iniciativa, donde el Gobierno ya entregó en agosto las primeras ideas al Consejo de Política Forestal (CPF), es uno donde, por cada tonelada capturada de carbono, se pague un monto determinado.
Ahora bien, la liberación de estos subsidios estaría supeditada a que los productores demuestren que un año después de hecha la plantación, mínimo un 75% de los árboles siguen vivos, según dijo el presidente del Colegio de Ingenieros Forestales, Simón Berti, al citado medio.
Desde el Ministerio de Agricultura, a su vez, sostuvieron a Pulso que están proponiendo “una agenda integral para recuperar la inversión, fortalecer a las pyme, proteger y recuperar nuestros bosques y avanzar hacia un desarrollo forestal sostenible”.
Otros puntos señalados por la cartera son la recuperación del bosque nativo, aumentar la captura de carbono y generar actividad económica “en nuestros territorios”. “El objetivo no es volver al pasado, sino construir una nueva política forestal para el futuro”, remarcaron.
En 1974, se creó el Decreto Ley 701, el cual establecía bonificaciones a las empresas para la plantación forestal.
Modificada luego en 1998 y expirada en 2012, ayudó a impulsar este tipo de industria en el centro sur del país, con un impacto tanto en el empleo como también en la cartera de exportaciones, donde solo la celulosa representó un 2,88% de los envíos de Chile al exterior, según datos del Banco Central.
Según dijo Berti a Pulso, la bonificación le costó cerca de US$500 millones al Estado, mientras que hoy, “solo una de las grandes empresas paga esa cifra en impuestos cada año. Siempre ha sido un negocio fenomenal del Estado, porque se ha devuelto con creces lo que se ha gastado en bonificación”.
Sin embargo, el citado decreto y la industria también enfrentan críticas ante los cambios ambientales que los monocultivos pueden acarrear en las zonas donde se encuentran ubicados y la disminución del bosque nativo.
Fuente: BiobioChile
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