En los caminos rurales de Tirúa, en medio de cerros y extensas plantaciones forestales, la familia Retamal Villanueva ha construido su vida en estrecha relación con el bosque. Para ellos, no se trata solo de una actividad productiva, sino de una conexión que forma parte de su historia familiar y su identidad.

Alba Villanueva lleva décadas participando activamente en su comunidad, siendo testigo de las transformaciones del territorio y de los desafíos que han acompañado el desarrollo forestal en la zona. Su experiencia la ha llevado a involucrarse en distintas instancias locales, promoviendo el cuidado del entorno y el diálogo entre vecinos.

Su hijo, Primo Retamal, ha continuado ese camino, desempeñándose en terreno y participando en espacios de conversación entre empresas forestales, comunidades y autoridades. Su labor se ha enfocado en fortalecer el entendimiento y promover que la actividad forestal contribuya al empleo local y al desarrollo del territorio, resguardando al mismo tiempo el respeto por quienes habitan la zona.

Desde el sector destacan que estas experiencias reflejan una forma de relacionarse con el bosque basada en el arraigo y la responsabilidad compartida, en un contexto donde la sostenibilidad y la convivencia territorial son temas centrales para el futuro de la actividad forestal en la región.

Desde la Asociación de Contratistas Forestales (Acoforag) valoraron este tipo de trayectorias familiares, señalando que representan el compromiso de muchos trabajadores y comunidades con un manejo forestal responsable, donde la producción, el empleo local y el cuidado del entorno pueden avanzar de manera conjunta.


Compartir: