En un fallo que sienta precedente sobre la responsabilidad empresarial en desastres naturales, el Segundo Juzgado Civil de Santiago ha condenado a la empresa eléctrica CGE a pagar una indemnización por su papel en el incendio forestal que devastó áreas de la comuna de Navidad, Región de O’Higgins, en enero de 2019. El juez Manuel Figueroa Salas determinó que la falta de mantenimiento y seguridad por parte de la empresa fue un factor determinante en la catástrofe.

La sentencia, correspondiente a la causa rol 14.461-2022, establece que CGE no pudo demostrar haber cumplido con las medidas preventivas necesarias para evitar incidentes de esta naturaleza. La investigación descartó la intervención de terceros, refutando una de las principales defensas de la compañía, que sugería un corte del conductor eléctrico por acción humana.

El tribunal se apoyó en informes técnicos, incluyendo uno de Dictuc, que consideró "poco probable" que el corte se debiera a movimientos mecánicos como el aserruchamiento de postes. Además, se señaló que las condiciones geográficas y climáticas del área afectada, conocida por sus fuertes vientos y pendientes pronunciadas, debieron ser consideradas en el diseño y mantenimiento de la infraestructura eléctrica.

La antigüedad del conductor eléctrico involucrado, aproximadamente 20 años sin mantenimiento acreditado, fue un factor clave en la decisión del juez. Informes de la PDI y Conaf clasificaron el origen del incendio como un accidente eléctrico derivado de negligencia, subrayando el incumplimiento de las obligaciones de mantenimiento por parte de CGE.

Con estos elementos, el juez Figueroa Salas concluyó que el deterioro del conductor eléctrico por falta de mantenimiento fue la causa más probable del incendio, descartando otras hipótesis y estableciendo la responsabilidad de la empresa en los daños ocasionados. Este fallo pone de manifiesto la importancia de la responsabilidad corporativa en la prevención de desastres ambientales y la seguridad de las comunidades.

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