A 93 kilómetros de Concepción, en la comuna de Curanilahue, Región del Biobío, se levanta el Liceo Polivalente Bicentenario Mariano Latorre, una obra educacional que forma parte del conjunto de proyectos que marcan la reconstrucción del país tras el terremoto de 2010 y que tuvo como protagonista la madera. El establecimiento se integró en 2014 al mapa de obras nacionales que evidencian la versatilidad de este noble material en la construcción y su potencial en la infraestructura pública.
La obra responde a una propuesta impulsada por BHP Billiton, orientada a levantar liceos de excelencia en zonas afectadas por el sismo, Minera Escondida, y el Ministerio de Educación. Tras un concurso de arquitectura, el encargo fue asumido por las oficinas Macchi Jeame Danus Arquitectos y Boza Boza Labbé Ruiz Risueño Arquitectos, quienes desarrollaron una propuesta que puso en valor las condiciones geográficas y climáticas de la zona y estuvieron en coordinación con la Municipalidad de Curanilahue, la Seremi de Educación del Biobío y BHP Billiton.
La obra comenzó su construcción en febrero de 2012 y fue inaugurada en 2014, consolidándose como uno de los principales equipamientos públicos de Curanilahue. En 2015, el proyecto fue reconocido como obra destacada en la Bienal de Arquitectura de Valparaíso, y posteriormente fue citado por el Banco Interamericano de Desarrollo como referencia para establecimientos educacionales del siglo XXI.
El diseño
El diseño se apoya en una organización espacial elevada, que libera el nivel de suelo para conformar una gran plaza pública protegida de la lluvia. A través de puentes y recorridos elevados, los volúmenes generan espacios de encuentro que separan programas de uso comunitario y académico, permitiendo que el liceo funcione también como centro social y cultural. Esta condición se refuerza con la incorporación de un gimnasio, comedor y biblioteca.
Uno de los espacios centrales del proyecto es el auditorio, diseñado considerando el rol de la Orquesta Juvenil de Curanilahue, una de las agrupaciones musicales más reconocidas del país en el ámbito formativo. El recinto cuenta con 108 butacas, cielo de madera y muros de hormigón visto con geometrías quebradas, una combinación que favorece la acústica y permite el uso intensivo para ensayos y presentaciones. La incorporación de iluminación natural reduce el consumo energético durante las extensas jornadas de uso del espacio.
La materialidad
La materialidad es uno de los ejes del proyecto. La estructura combina hormigón armado en fundaciones con madera laminada en elementos principales, especialmente en el gimnasio, mientras que la envolvente se resuelve mediante una fachada ventilada de madera y cristales termopanel. Esta solución mejora el comportamiento térmico del edificio y refuerza su vínculo con el entorno productivo de la zona, donde la industria forestal es parte del paisaje y la economía local.
Durante la construcción se incorporaron productos de Arauco, entre ellos vigas laminadas Hilam, tableros Araucoply, que es un tablero contrachapado de pino radiata y resina fenólica; madera MSD o Madera Seca Dimensionada de Arauco, que corresponde a pino radiata secado en cámara y cepillado, con alta estabilidad dimensional y superficies uniformes.
La incorporación de madera laminada, inicialmente no considerada en todos los recintos de la obra, se amplió durante el proceso, incluyendo el gimnasio, tras una evaluación conjunta entre los arquitectos y la constructora. Esta decisión permitió resolver grandes recintos interiores, optimizar costos y explorar soluciones estructurales en madera en un edificio educacional de casi 10.000 m2, con una inversión cercana a los 10 millones de dólares.
Más allá de su programa académico, el liceo fue concebido como un espacio abierto a la comunidad. Las áreas cubiertas y exteriores permiten el uso del recinto para actividades deportivas, culturales y sociales, recuperando un espacio público que había quedado afectado tras el terremoto.
Fuente: Madera21
Comentarios (0)
No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!
Deja un comentario