La Región de La Araucanía se posiciona en la vanguardia de la innovación constructiva con la puesta en marcha de un condominio de tres pisos desarrollado íntegramente con sistemas industrializados en madera. El proyecto, liderado por la empresa Canada House, representa un avance concreto hacia modelos habitacionales más eficientes y sostenibles en Chile.
La iniciativa no solo introduce un nuevo estándar en edificación en altura con madera, sino que también evidencia el potencial de los llamados Métodos Modernos de Construcción para enfrentar el déficit habitacional. A través de este enfoque, gran parte del proceso se traslada desde la obra a una planta industrial, permitiendo mejorar la precisión, acortar plazos y reducir impactos ambientales.
Este desarrollo se enmarca en el programa Construye Zero, impulsado por Corfo y coordinado por el CTEC. La iniciativa busca acelerar la transformación del sector construcción mediante soluciones que respondan a desafíos clave como la crisis climática, la productividad y el uso eficiente de recursos.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su sistema modular. Las viviendas —departamentos de 60 metros cuadrados— son fabricadas con alto nivel de terminación en planta y posteriormente ensambladas en terreno en tiempos significativamente menores a los de la construcción tradicional. Este modelo permite, además, una mayor trazabilidad y control en cada etapa del proceso.
Desde la industria, valoran este tipo de avances como señales concretas de cambio. El presidente de CChC Araucanía, Lorenzo Dubois, destacó que la incorporación de nuevas tecnologías no solo mejora la eficiencia del sector, sino que también abre oportunidades para ofrecer soluciones habitacionales de mejor calidad.
En paralelo, autoridades regionales subrayan el impacto de estos desarrollos en la estrategia de innovación. El director regional (s) de Corfo, Julio Salas, indicó que este tipo de proyectos forma parte de una cartera más amplia que, en los últimos años, ha impulsado iniciativas orientadas a la adaptación al cambio climático y la modernización de la industria.
El componente ambiental es, precisamente, uno de los pilares de esta propuesta. De acuerdo con datos del programa, los sistemas industrializados permiten reducir de manera significativa el consumo de agua, energía y la generación de residuos, posicionándose como una alternativa más limpia frente a los métodos tradicionales.
En esa línea, la gerente de Construye Zero, Daniela Vásquez, enfatizó que el principal valor de este tipo de soluciones radica en su capacidad de escalar. “No se trata de prototipos aislados, sino de modelos que pueden replicarse y masificarse en el corto plazo”, afirmó.
Con este proyecto, La Araucanía no solo suma una nueva obra habitacional, sino que consolida su rol como laboratorio de innovación en construcción sustentable, donde la madera —uno de los recursos más abundantes del sur de Chile— emerge como protagonista de una nueva forma de habitar.
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