La Región del Biobío volvió a posicionarse como la zona con mayor desempleo del país, alcanzando una tasa de desocupación de 10,0% en el trimestre móvil enero-marzo de 2026, según el último boletín del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa un aumento de 1,0 punto porcentual en doce meses y confirma un escenario de creciente presión en el mercado laboral regional.
El alza del desempleo se explica, principalmente, por un crecimiento más acelerado de la fuerza de trabajo (2,8%) en comparación con el aumento de las personas ocupadas (1,6%). En términos absolutos, el número de personas desocupadas creció en 14,3%, lo que equivale a más de 10 mil personas adicionales buscando empleo respecto al mismo período del año anterior.
A pesar de este escenario, el empleo mostró una leve expansión. En total, 11.679 personas se incorporaron a la ocupación, con un fuerte impulso desde las mujeres, cuya ocupación creció 5,4% en doce meses. Los sectores que lideraron este incremento fueron las actividades profesionales y la industria manufacturera, evidenciando cierta reactivación en áreas clave de la economía regional.
Calidad del empleo
Sin embargo, la calidad del empleo continúa siendo un desafío. La tasa de ocupación informal alcanzó el 27,0%, aumentando 1,9 puntos porcentuales en un año. Esto se traduce en más de 196 mil personas trabajando en condiciones informales, con un crecimiento interanual de 9,6%. El fenómeno afecta con mayor fuerza a las mujeres, cuya informalidad llegó a 29,1%.
Otro indicador que refleja las tensiones del mercado laboral es la tasa de presión laboral, que se elevó a 18,4%, impulsada por el aumento de personas ocupadas que buscan un nuevo empleo. Este grupo creció 38,5% en doce meses, lo que da cuenta de una mayor insatisfacción o precariedad en las condiciones laborales actuales.
En cuanto a la participación laboral, esta alcanzó el 57,8%, con un alza de 1,2 puntos porcentuales, mientras que la tasa de ocupación se situó en 52,0%. A su vez, la población inactiva disminuyó 2,1%, especialmente entre mujeres, lo que sugiere un mayor ingreso de personas al mercado laboral, aunque no necesariamente con éxito en la obtención de empleo.
Personas mayores
El análisis por edad muestra que el crecimiento del empleo se concentró en personas de 55 años y más, mientras que el segmento joven (15-34 años) registró una caída, evidenciando dificultades de inserción laboral para este grupo.
Con estos resultados, Biobío no solo enfrenta el mayor nivel de desempleo del país, sino también un escenario marcado por la informalidad y la subutilización de la fuerza de trabajo, lo que plantea importantes desafíos para la recuperación y estabilidad del empleo en la región.
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