Forestal Arauco concretó una operación por US$216,5 millones más IVA que modifica la estructura de propiedad de una parte importante del patrimonio forestal de la zona de Valdivia, en la Región de Los Ríos.

La transacción considera las plantaciones de eucalipto existentes en 561 predios forestales, que en conjunto abarcan aproximadamente 29.458 hectáreas. Sin embargo, la operación no contempla la venta de los terrenos: Forestal Arauco continuará siendo propietaria de los predios, mientras que la sociedad adquirente pasará a controlar las plantaciones.

Se trata, por tanto, de una transferencia del denominado “vuelo forestal”, concepto utilizado en la industria para referirse a los árboles en pie, diferenciándolos de la tierra donde se encuentran establecidos.

La compraventa fue suscrita con una sociedad chilena controlada por un fondo de inversión forestal cuyos aportantes son inversionistas institucionales. La operación se desarrolla en un contexto de creciente participación de fondos de inversión en activos forestales y de búsqueda de nuevas estructuras para financiar proyectos de largo plazo.

Recursos para expansión internacional

La venta se vincula con la estrategia financiera de Arauco, compañía perteneciente a Empresas Copec, para generar recursos destinados a fortalecer su posición financiera y apoyar su expansión internacional.

Uno de los principales proyectos que enfrenta la empresa es Sucuriú, en Brasil, iniciativa destinada a la producción de celulosa y que contempla una inversión cercana a US$4.600 millones.

En este escenario, la enajenación de activos forestales en Chile permite a Arauco transformar parte del patrimonio forestal en liquidez, manteniendo al mismo tiempo la propiedad de los terrenos involucrados.

Una operación con efectos de largo plazo

Desde el punto de vista territorial, la operación no supone un aumento inmediato de las actividades de cosecha. Según antecedentes entregados por Conaf en Los Ríos, las plantaciones involucradas tendrían todavía varios años antes de alcanzar una etapa de explotación, estimándose un horizonte de ocho a diez años.

Por ello, en el corto plazo no se anticiparía un incremento significativo asociado a cosechas, transporte de madera o faenas forestales derivado directamente de esta transacción.

Cuando llegue el momento de intervenir las plantaciones, las operaciones deberán ajustarse a la normativa forestal vigente y a los respectivos planes de manejo, materias que corresponden a la fiscalización de Conaf.

Más allá de sus efectos inmediatos, la venta introduce un nuevo actor en el patrimonio forestal de la provincia de Valdivia. Para el sector empresarial local, la permanencia de las plantaciones productivas abre oportunidades para fortalecer servicios, transporte, alojamiento, alimentación y otros rubros vinculados a la actividad forestal.

La operación también pone de relieve una tendencia que ha adquirido mayor presencia en el sector: la participación de inversionistas institucionales en activos forestales de largo plazo, separando en determinadas estructuras la propiedad de la tierra de la propiedad de los recursos forestales establecidos sobre ella.

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