La actual temporada de incendios forestales se ha convertido en una de las más complejas de los últimos años en Chile. De acuerdo con las cifras más recientes, 25 incendios se mantienen en combate activo, concentrándose principalmente en las regiones del Biobío, Ñuble y La Araucanía, aunque también existen focos en la zona centro del país.
Según el balance actualizado a las 10:00 horas del lunes 19 de enero, la situación continúa siendo crítica, con brigadas de emergencia desplegadas en distintos puntos del territorio para contener el avance del fuego, que amenaza tanto zonas rurales como áreas cercanas a centros poblados.
Regiones más afectadas
El detalle por región muestra que La Araucanía lidera con 8 incendios activos, seguida por Biobío y Ñuble, con 7 focos cada una. Más atrás aparecen la Región Metropolitana, O’Higgins y Los Ríos, cada una con un incendio en combate.
Dentro de los siniestros más relevantes se encuentran incendios en comunas del Biobío como Concepción, Laja, Arauco y Florida, además de focos activos en Yumbel y Santa Juana, zonas que históricamente han sido altamente vulnerables al fuego. En Ñuble, destacan incendios en Pinto, Quillón y Ninhue, mientras que en la Región Metropolitana se mantiene un foco en Tiltil.
Superficie afectada
Las cifras de superficie dañada reflejan la magnitud del fenómeno. Solo algunos de los incendios activos superan ampliamente las 1.000 hectáreas consumidas, como los siniestros en Concepción, Arauco y Yumbel, lo que ha obligado a reforzar los recursos terrestres y aéreos para evitar su propagación hacia sectores habitados.
A nivel nacional, el resumen de la temporada 2025-2026 da cuenta de 49.931 hectáreas afectadas, una cifra que representa un aumento del 165% en comparación con la temporada pasada. Sin embargo, al contrastar con el promedio histórico de los últimos cinco años, la superficie quemada aún se mantiene 59% por debajo del promedio quinquenal, lo que evidencia un escenario dispar y altamente condicionado por eventos extremos puntuales.
Biobío y Ñuble bajo presión
En el desglose regional, el Biobío registra más de 26.500 hectáreas afectadas, lo que implica un incremento superior al 2.600% respecto de la temporada anterior, aunque todavía se ubica por debajo del promedio histórico. En tanto, Ñuble acumula cerca de 6.600 hectáreas quemadas, con un aumento de más de 220% en comparación con el periodo previo.
Las autoridades han reiterado el llamado a la prevención y a la responsabilidad ciudadana, considerando que una parte significativa de los incendios tiene origen humano. Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan trabajando para controlar los focos activos y evitar nuevas emergencias, en un escenario marcado por altas temperaturas, vientos y baja humedad, condiciones que favorecen la rápida propagación del fuego.
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