En un escenario global marcado por la persistencia y transformación de amenazas terroristas, Chile vuelve a posicionarse en un lugar llamativo dentro del ranking mundial del terrorismo. De acuerdo al Global Terrorism Index 2025 (GTI 2025), elaborado por el Institute for Economics & Peace (IEP), Chile ocupa el puesto 21 a nivel mundial entre 163 países evaluados, y es el segundo país más impactado por terrorismo en Sudamérica, únicamente detrás de Colombia en la región.

El reporte del IEP, que compila datos de incidentes, muertes, heridos y secuestros causados por terrorismo en un periodo ponderado de cinco años, ofrece una fotografía comparativa bastante clara de la situación regional:

Ranking de Sudamérica (puntaje / puesto global):

Colombia: 6.381 (15°)

Chile: 5.162 (21°)

Perú: 2.062 (44°)

Luego siguen: Ecuador (56°), Brasil (59°), Argentina (76°) y Venezuela (81°).

Estos datos muestran que, si bien Chile no enfrenta conflictos armados internos como otros países del continente, su posición es elevada comparativamente y supera a varias economías más grandes de la región, como Brasil y Argentina.

¿Qué mide el GTI y cómo interpreta impactos?

El Global Terrorism Index del IEP es un referente internacional para analizar el impacto del terrorismo en naciones de todo el mundo. Su metodología se basa en la recopilación de datos desde 2007 sobre eventos catalogados como actos terroristas y pondera los siguientes factores:

Número total de incidentes terroristas.

Fatalidades causadas por dichos incidentes.

Heridos y víctimas no fatales.

Secuestros, rehenes y otros incidentes con consecuencias graves.

Todos estos indicadores se ponderan usando un promedio de cinco años para reflejar tendencias más allá de variaciones anuales aisladas.

Chile: un caso particular dentro del ranking

Según la tabla de tendencias del GTI 2025, Chile presenta un puntaje de 5.162, que lo coloca como la segunda nación más impactada por terrorismo en Sudamérica detrás de Colombia, cuyo puntaje es significativamente mayor.

Un dato relevante y específico del informe es que, dentro de los eventos que la base de datos del IEP clasifica como ataques en Chile, más del 63 % se atribuyen a grupos que denomina “Mapuche militants”.

Este porcentaje ha generado debate dentro y fuera del país, ya que incluye en la medición incidentes que, para algunos analistas locales, podrían tener connotaciones distintas a las de los ataques terroristas convencionales que se observan en contextos de conflictos armados prolongados. Sin embargo, es importante aclarar que el GTI usa criterios técnicos definidos por la organización para clasificar y contabilizar estos eventos.

Tendencias regionales y mundiales

En el contexto global, el GTI 2025 muestra que el terrorismo no se limita a zonas de guerra tradicionales, sino que se ha diversificado. Algunas regiones registran aumentos en incidentes específicos, mientras otras muestran mejoras relativas. El informe también destaca que el número de países que registran ataques terroristas ha aumentado, al tiempo que grupos extremistas internacionales adaptan sus estrategias, desplazando a veces su foco a regiones diferentes a las zonas de conflicto tradicionales.

Esto sitúa a Chile en un grupo de países que, sin estar en guerra ni enfrentar insurgencias prolongadas como otros estados más afectados, figuran en posiciones altas por la frecuencia relativa de incidentes que encajan en la definición del índice.

La presencia de Chile en esta posición del índice ha generado diversas reacciones entre académicos, autoridades y ciudadanos. Algunos sectores ven el resultado como una señal de alerta para reforzar políticas de seguridad y prevención del extremismo local, mientras que otros advierten sobre los riesgos de confluir violencia social con terrorismo en el discurso público, dado que muchas situaciones que se registran no implican grupos con capacidad de amenaza organizada comparable a lo que se observa en contextos de conflicto armado externo o insurgencias históricas.


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