Invitado por la comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, el gerente de la Acoforag, René Muñoz, afirmó que “en Chile, quemar bosques es gratis”, y señaló que se requiere de voluntad política para avanzar en el combate de estos siniestros.

En la comisión se mencionó la necesidad de avanzar en una ley de incendios que castigue con mayor fuerza a los autores de realizar quemas.

Muñoz aseguró en la comisión de Agricultura que en materia de generación de incendios, “la intencionalidad llega al 80% en la zona macrosur, con personas que andan buscando bosques para quemarlos”.

Críticas al Estado

Michel De L'Herbe, experto en gestión de emergencias, también expuso ante los diputados. Cuestionó que el Estado no está siendo capaz siquiera para acudir con elementos básicos que requieren las personas para comenzar a trabajar en la recuperación de sus viviendas en las zonas afectadas por los incendios. Afirmó que los damnificados están trabajando sin guantes ni herramientas y sin baños.

El experto también criticó que en materia de entrenamiento a las comunidades, el presupuesto del Senapred es de $84 millones para todo el país. Esto, añadió, contrasta con el discurso público de la importancia de la preparación de las personas en estas emergencias.

En octubre pasado, la Corporación Chilena de la Madera (Corma), el principal gremio forestal del país, anunció que para combatir los incendios de la temporada 20252026 destinaría recursos por $123 mil millones, más de US$ 130 millones.

Pero el incremento de los siniestros este año, su mayor voracidad y los esfuerzos del sector forestal por ayudar a las comunidades afectadas —más allá de proteger sus operaciones forestalespodrían poner en riesgo la suficiencia de esos recursos.

Así lo indicó a “El Mercurio” Rodrigo O'Ryan, presidente de la Corma, quien fue consultado respecto de si esos más de US$ 130 millones bastarían. “Eso dependerá de cómo evolucione la emergencia de Ñuble y Biobío y cómo siga la temporada. Ahora, tal como lo ha señalado la autoridad, los recursos siempre son finitos y pueden llegar a ser insuficientes si la cantidad de incendios sigue aumentando”, afirmó.

Añadió que con el evento del fin de semana, “el daño en vidas, viviendas, infraestructura crítica, fuentes de empleo y recursos naturales es incalculable”. Recordó que “en Chile, la temporada pasada tuvimos cerca de 7.000 incendios, algo que es inentendible en un país que no tiene incendios naturales, donde el 99% de los sinistros son iniciados por las personas de manera intencional o negligente. Más que los recursos de combate, lo principal en este contexto es el compromiso de las personas de evitar conductas de riesgo que puedan iniciar un incendio”.

Crece superficie afectada

O'Ryan asistió ayer a la comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, donde —en la misma línea sostuvo que “los recursos son limitados, tanto la Conaf como las empresas Corma han venido subiendo los fondos (para combatir incendios), pero todo tiene su capacidad máxima”.

Agregó que si se producen “incendios de sexta generación” pueden verse copados los recursos disponibles. Por ello, instó a reforzar la prevención para evitar nuevos focos.

Hasta el 9 de enero pasado, la Conaf reportaba que los incendios forestales en la actual temporada habían afectado 13.508,6 hectáreas a nivel nacional, registrándose una baja de 15% respecto de la época 2024-2025. Sin embargo, los datos de la entidad, hasta ayer a las 18:30 horas, señalaban que los siniestros habían dañado una superficie de 60.149 hectáreas —más de la mitad en el Biobío—, un fuerte incremento de 213%.

O'Ryan afirmó en la comisión que es complicado el escenario global para la actividad forestal, porque al aumento de los incendios se añade una baja demanda, menores precios y un contexto arancelario exigente.

Fuente. El Mercurio


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