Han pasado más de 17 años desde la erupción del volcán Chaitén en la provincia de Palena, un evento natural que marcó un antes y un después para las comunidades de la zona.

La explosión fue repentina y ocurrió el 2 de mayo del 2008. Más de 4 mil personas fueron evacuadas y 27 mil hectáreas de naturaleza fueron afectadas. La erupción fue tan grande que varias instalaciones del Parque Nacional Pumalín fueron dañadas, el curso de algunos ríos modificado y los caminos quedaron devastados. Fue el evento volcánico más violento registrado en Chile desde 1932.

Sin embargo, en la actualidad, este paisaje se ha transformado en un fascinante laboratorio natural, en el que los científicos pueden estudiar un proceso de resiliencia y sucesión ecológica, en el que el bosque nativo reconquista gradualmente las zonas que alguna vez parecieron perdidas.

El renacer del bosque: un notable laboratorio natural en el Parque Pumalín

En zonas donde tras la explosión solo quedaban esqueletos de árboles muertos y suelo desnudo, hoy emerge un bosque en formación de gran belleza. Este fenómeno es definido por científicos como una sucesión ecológica extremadamente acelerada, un proceso natural donde la vida reconquista el terreno por etapas.

Primero aparecieron plantas rastreras, herbáceas y helechos. Luego, las semillas de laderas cercanas dieron paso a los primeros árboles y, actualmente, ya es posible encontrar epífitas. Estas son plantas que crecen sobre otras y que sirven como una señal de un bosque sano.

La vida resurge también mediante legados biológicos, como raíces, vástagos y troncos que quedaron enterrados y que, tras la erupción, han logrado rebrotar y generar nuevas yemas desde las profundidades del suelo volcánico.

Algunos factores que pueden haber contribuido a la gran resiliencia registrada en la zona es la abundancia de agua, su lejanía con el pueblo, lo que evita el uso ganadero excesivo del suelo, y la capacidad que tienen algunas especies nativas para regenerarse tras una catástrofe.

Turismo en el volcán Chaitén: ruta hacia uno de los principales atractivos del Parque Nacional Pumalín

En la actualidad es posible hacer ascensos al volcán, los cuales permiten apreciar la caldera y las bonitas vistas de los alrededores. Este es uno de los senderos más populares del Parque Nacional Pumalín, el cual permite apreciar bosques quemados en recuperación, además de otros atractivos naturales de la zona.

La ruta tiene una dificultad media-alta debido a su pendiente pronunciada, con un desnivel de 600 metros en poco más de 3 km (ida y vuelta). El recorrido total toma entre 3 y 4 horas, por lo que se recomienda llevar calzado y vestimenta adecuada, agua, snacks y protector solar.

El acceso al sendero se encuentra en el km 178 de la Ruta 7 o Carretera Austral, a cerca de 26 km de la ciudad de Chaitén. En el punto de inicio hay servicios higiénicos y estacionamiento. El acceso es gratuito y el horario de visita suele ser de 8:30 a 17:30 horas.

Fuente: Meteored

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