En una zona afectada desde 1997 por atentados incendiarios y ataques armados, que han dejado más de 60 fallecidos y miles de millones de pesos en daños tanto en infraestructura como bienes públicos y privados, el exfiscal de La Araucanía Francisco Ljubetic (67) asumirá como delegado regional presidencial en la zona.

Por haber perseguido a organizaciones violentistas que cometían atentados, recalca que se trata de “grupos organizados, que cuentan con planificación, cuentan con recursos y disponen de armamento”. Y frente a cualquier proceso de diálogo establece como condición la renuncia a la violencia.

En la parte final de su labor como persecutor, le correspondió iniciar la investigación por el homicidio del matrimonio Luchsinger Mackay, perpetrado en la madrugada del 4 de enero de 2013 en la comuna de Vilcún. Previamente, en los primeros años de su gestión, debió indagar la responsabilidad del líder de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), Héctor Llaitul, en la fallida emboscada armada en contra del fiscal Mario Elgueta y los policías que lo acompañaban, ocurrida el 16 de octubre de 2008. Por esta causa y otros delitos, Llaitul recibió una pena de 15 años de presidio. Sin embargo, en 2015, logró el beneficio de libertad condicional.

Cuando el nombre de Ljubetic ya había trascendido como autoridad regional, diversos portales en internet ligados al activismo mapuche radicalizado difundieron declaraciones de Llaitul al respecto.

“El nombramiento de Ljubetic aclara la línea que tomará el nuevo gobierno con respecto a la contención de nuestras posturas políticas y culturales de lucha, y del conflicto histórico que se ha mantenido hasta la actualidad”, dijo el vocero de la CAM, quien desde 2024 cumple una nueva condena; esta vez a 23 años de presidio, por delitos de la Ley de Seguridad del Estado y otros ilícitos contemplados en el Código Penal. Asimismo, entre sus expresiones, Llaitul llamó a “la lucha” contra el Estado. “Planteamos que las comunidades deben estar organizadas y preparadas para defender todo lo conquistado en materia territorial y política”, recalcó.

—¿Qué opinión le merecen las declaraciones amenazantes de Llaitul previas a su nombramiento como delegado presidencial en La Araucanía?

—La verdad es que vamos a omitir opinión sobre esas declaraciones. Lo que nos importa es, precisamente, trabajar desde el primer día en todo lo necesario y en las acciones que se estimen procedentes para conseguir la seguridad en la región. Ese es nuestro norte y las acciones que se van a implementar van a tener esa finalidad última.

—En este momento, antes de asumir, ¿usted es partidario de seguir renovando el estado de excepción en La Araucanía?

—Esa es una decisión del Presidente de la República y su propuesta debe ser aprobada por el Congreso. Dentro de un conjunto de medidas que se han adoptado se encuentra esta, pero evidentemente siempre se tienen que hacer las evaluaciones correspondientes. Su mantención irá de la mano con el análisis que se realice. Durante el tiempo transcurrido, ha habido avances en el control de la violencia. Por lo tanto, es una de las herramientas y medios que deben ser evaluados por el Presidente.

—Considerando que esta medida excepcional rige desde mayo de 2022, ¿la seguridad sigue siendo el principal problema de la región?

—Efectivamente, este tema persiste. Ha habido ciclos y uno puede tender a pensar que se han reducido, al menos, los hechos de violencia. Sin embargo, como bien sabemos, y así la historia lo ha demostrado, nada es permanente en esta materia y el recrudecimiento también es una de las posibilidades que se manejan hacia el futuro.

—¿Cuál es la estrategia para enfrentar esta eventual reactivación de los atentados y otras acciones de fuerza?

—A instancias del programa del Presidente (electo), José Antonio Kast, vamos a intensificar las acciones para, precisamente, lograr el control de estos hechos de violencia. Nuestro objetivo es la reducción de los mismos, de modo de poder entregarle a la ciudadanía este anhelo, tan largamente esperado, de poder vivir en paz y tranquilad. Solo de esta manera, la región podrá mejorar sus índices, desde el punto de vista económico.

—¿De qué manera se puede intensificar el estado de excepción?

—Una de las iniciativas que siempre tiene que estar a la vista es la coordinación efectiva con las demás instituciones y agencias del Estado. Los aportes de todos, así como la experiencia, son los mejores ingredientes para poder adoptar las decisiones más adecuadas.

En esa dirección, Ljubetic recalcó que como representante del Ejecutivo en la zona “y una vez que haya asumido el cargo, espero poder mantener los contactos e intensificarlos, con miras a ese objetivo y también de otros más, que se tendrán que poner sobre la mesa, en un plano más global, para conseguir el control de los episodios de violencia”.

—El estado de excepción rige en las 32 comunas de La Araucanía. Hay voces que han planteado que la presencia militar debiera focalizarse en las localidades con mayores hechos violentos y así concentrar en ellas los recursos humanos y los medios. ¿Se debe evaluar esa alternativa?

—Cualquier iniciativa es importante, pero lo relevante es tener un catastro de la realidad. Sabemos que este problema de violencia afecta a la macrozona sur, desde Biobío hasta Los Lagos, inclusive. Y aunque uno pudiera decir que el problema de la violencia está más acentuado en algunos sectores, eso no es excluyente de que pueda, efectivamente, surgir en otros lugares del territorio. Esto nos impide tener una visión más estrecha y que esté circunscrita a determinados espacios geográficos

Por lo mismo, Ljubetic abogó para que exista “un trabajo adicional de coordinación, entre las cuatro regiones que presentan hechos de violencia”, ya que “es evidente que la experiencia en cada una de ellas va a colaborar, al proponer y, posteriormente, a ejecutar acciones concretas en la dirección que todos buscamos para lograr el control del territorio y la seguridad”.

—Dirigentes del Movimiento Mapuche por la Paz, como Richard Caifal y Hugo Alcaman, al conocer su designación, plantearon que “la paz en La Araucanía se logrará cuando, al mismo tiempo, se apliquen las leyes vigentes del Estado de Derecho y se responda a las demandas del pueblo mapuche”. En el fondo, piden seguridad y diálogo ¿Qué les respondería?

—Esta es una realidad que tiene la región. El último Censo arroja que más de una cuarta parte de la población de La Araucanía es o se declara de origen mapuche. Por supuesto que es algo que siempre tiene que estar presente para la toma de decisiones. Personalmente, valoro mucho las observaciones. No se pueden tomar medidas que no estén precedidas del adecuado diálogo.

El próximo delegado argumentó que “eso no significa que el gobierno tenga que limitarse en cómo, cuándo y de qué forma adopta decisiones”. Y recalcó que “claramente, siempre hay que tomar en cuenta el diálogo y la conversación para conocer otras visiones y propuestas que enriquezcan las medidas que finalmente se adopten”.

—Dentro de las instrucciones y énfasis con los que lo ha mandatado el Presidente electo, ¿hay algunas que lo hayan sorprendido o que estuvieran fuera de su marco de referencia?

—No, no ha habido sorpresas, porque ha estado bastante fluida la información que ha emanado desde el Presidente electo. Además, está dentro de su programa de gobierno cuáles son las materias, los temas y las áreas esenciales que se tienen que abordar. En La Araucanía, una de ellas es la seguridad, así como en la zona norte es el problema migratorio y las situaciones de violencia sostenida, a través del crimen organizado.

Dado lo anterior, Ljubetic remarcó que “hay claridad en relación a qué es lo que se tiene que abordar y el cómo se debe hacer, que es algo que se irá definiendo en las próximas semanas, a través de las directrices y criterios que tiene la Presidencia sobre el particular”.

—Usted sostuvo en esta misma conversación que en la medida que se logre la seguridad se podrán mejorar los indicadores económicos de la región, marcada por el desincentivo a las inversiones...

—La ciudadanía debe estar tranquila, porque hay claridad en los temas que se pretenden abordar. Y eso no significa que en La Araucanía no se puedan enfrentar otros, particularmente la situación de minusvalía en su desarrollo y crecimiento. Es la región más pobre del país y tenemos varias comunas que están dentro de las estadísticas que las sitúan como vulnerables en este aspecto. Por lo mismo, es un tema de gran complejidad, pero que corresponde a una preocupación global. En la medida que se vayan solucionando las distintas aristas de la situación que vive La Araucanía, es probable que los efectos positivos comiencen a ser vistos, tanto por quienes viven en la región como por aquellos que invierten o pretenden realizar proyectos en la zona.

Fuente: El Mercurio

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