El sector forestal de la Región del Biobío continúa siendo uno de los pilares de las exportaciones, aunque durante febrero de 2026 evidenció un desempeño a la baja en varios de sus principales productos, en un contexto de leve crecimiento general de los envíos regionales.

De acuerdo con el último boletín del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), las exportaciones regionales alcanzaron los US$366,5 millones en febrero, lo que representa un aumento interanual de 1%. Sin embargo, el acumulado del año aún muestra una contracción de 4,2%.

Dentro del sector industrial —que concentra el 96,5% de las exportaciones regionales— la actividad forestal sigue siendo relevante, con una participación de 18%. No obstante, registró una disminución de 26,1% en comparación con igual mes del año anterior.

Entre los productos más afectados destaca la madera aserrada, que cayó 39,4%, alcanzando US$25,3 millones. A esto se suman retrocesos en madera contrachapada (-26,3%), tableros de fibra (-38,6%) y puertas de madera (-26%).

Asimismo, la celulosa —principal producto exportado de la región— totalizó US$125,1 millones, con una baja de 14,7% interanual, aunque se mantiene como el eje del comercio exterior forestal, representando el 34,1% del total exportado.

Alta dependencia y presión externa

El informe también evidencia la fuerte dependencia de los mercados internacionales, especialmente Asia, continente que concentró el 34,3% de los envíos, pero que registró una caída de 16,3% en el período. China, principal socio comercial, redujo su demanda en 8,7%.

Este escenario refleja un entorno desafiante para el sector forestal, donde la menor demanda externa y la volatilidad de precios continúan impactando los volúmenes exportados.

Pese a ello, el rubro forestal sigue siendo estratégico para la economía regional, junto con la producción de celulosa, papel y cartón, consolidándose como uno de los principales motores productivos del Biobío, aunque con señales de ajuste que marcan el inicio de 2026.

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