La actividad forestal chilena está atravesando por un momento complicado por aspectos de origen local y global. Por un lado, las exportaciones forestales siguen cayendo este año, luego de un 2025 negativo, debido a menores precios de la celulosa, una mayor oferta de la materia prima a nivel global y una débil demanda de productos de madera en medio de la incertidumbre internacional.
Por otra parte, los incendios, la inseguridad y la baja forestación merman la disponibilidad de madera para los próximos años. Pese a que en el rubro admiten que existe potencial para generar nuevas plantaciones, afirman que faltan incentivos del Estado para desarrollarlas, situación que han planteado al actual Gobierno.
Envíos a la baja y preocupaciones
Según datos del Banco Central, en el primer trimestre de 2026, las exportaciones de celulosa y papel cayeron 15% anual a US$ 896 millones, mientras que los envíos de productos forestales y muebles de madera bajaron casi 18% en el mismo lapso, totalizando US$ 450 millones a marzo.
En 2025, los embarques forestales alcanzaron los US$ 5.923 millones, una disminución de 7% respecto del año previo y lejos del récord de US$ 6.838 millones de 2018 (ver infografía), según datos de Instituto Forestal (Infor), organismo adscrito al Ministerio de Agricultura.
Rodrigo O'Ryan, presidente de la Corporación Chilena de la Madera (Corma), explicó que el debilitamiento en los valores internacionales de la celulosa “responde, en gran medida, a la entrada de nuevos volúmenes al mercado global, especialmente desde Asia y América del Sur, lo que ha generado mayores niveles de oferta y una presión sostenida sobre los precios”.
Sobre la merma en los embarques de tableros y productos remanufacturados, señaló que la baja está asociada a una contracción en los volúmenes despachados, en medio de una mayor incertidumbre internacional; ajustes de inventarios por parte de clientes y “una demanda más contenida, particularmente en mercados vinculados al sector de la construcción”.
Hernán Muñoz, presidente de PymeMad —gremio que agrupa a pymes del sector forestalafirmó que la disminución en la manufactura forestal “no es novedad para nosotros”. Sostuvo que “las pymes madereras venimos en una tendencia de deterioro desde que se acabó el fomento forestal en 2012 y la caída se aceleró fuertemente desde 2017 con los primeros megaincendios en el Maule”. Agregó que “los precios internacionales debilitados, la demanda china enfriada y una construcción nacional que no repunta, agravan un problema que ya es estructural”.
Al rubro le preocupan los efectos de las tensiones comerciales globales y los conflictos geopolíticos. O'Ryan explicó que China ha reducido su dependencia de importaciones y aumentó “su capacidad de negociación, lo que impacta directamente a países exportadores como Chile”.
Estados Unidos, por los aranceles, redirige productos a países donde compite con nosotros, presionando precios a la baja”. Añadió que “pymes madereras están asfixiadas por caída de demanda, márgenes estrechos y dificultad de acceso a crédito”.
Forestación y seguridad
La disminución de la masa forestal en Chile es otro tema que preocupa al rubro por su impacto en la expansión del sector. Las empresas del área más grandes del país, Arauco y CMPC, han ido a Brasil, entre otras razones, por la mayor disponibilidad de bosques.
De acuerdo a los últimos datos disponibles en el Infor, al 2023, las plantaciones forestales cubrían 2.224.163 hectáreas a nivel nacional, una disminución de 2,3% anual y una merma de casi 8% respecto de 2016, antes de los megaincendios en el centro sur.
“Esta baja responde tanto al impacto de los megaincendios como a la falta de instrumentos efectivos que incentiven la forestación y la recuperación de superficies afectadas, especialmente en el caso de pequeños y medianos propietarios. Por ello, se ha planteado la necesidad de avanzar en una política pública que promueva la reforestación, junto con el desarrollo de herramientas complementarias, como los mercados de carbono, que permitan viabilizar estos procesos”, sostuvo O'Ryan.
El timonel de la Corma estimó que en Chile “existe cerca de un millón de hectáreas con aptitud forestal disponibles para forestar, a lo que se suman importantes superficies quemadas que hoy no han sido recuperadas”.
Hernán Muñoz aseguró que “menos plantaciones significa menos materia prima en 20 años y una industria sin qué trabajar”. Indicó que hay dos millones de hectáreas de aptitud forestal disponibles entre O'Higgins y Los Lagos. Para aumentar las plantaciones, afirmó que el país “necesita un nuevo instrumento de fomento. El DL 701 expiró y no se reemplazó. Mientras tanto, Uruguay, Brasil y Paraguay nos están pasando con incentivos que copiaron de nuestro propio modelo”.
El representante de las pymes forestales reconoció que le han planteado sus inquietudes al Gobierno, a través del Ministerio de Agricultura, tanto en materias de fomento a la forestación, como en acceso a financiamiento e incentivos a la construcción en madera.
La Corma también planteó una agenda de trabajo a las nuevas autoridades, enfocada en recuperación forestal a través de instrumentos de fomento, seguridad “con una robusta ley de incendios” y desarrollo de la bioeconomía. O'Ryan sostuvo que “sin condiciones adecuadas de seguridad no es posible atraer inversión”. En este punto, Muñoz añadió que “el robo de madera sigue siendo un flagelo que no se aborda con la seriedad que merece”.
No fue posible contar con la opinión del Infor, que fue consultado para este artículo.
Brasil, el destino para crecer de los grupos Matte y Angelini
El año pasado, tanto Arauco —ligada al grupo Angelinicomo CMPC —relacionada con la familia Matteredujeron sus ganancias afectadas por menores precios de la celulosa. Pese a ello y al complejo escenario en Chile para la actividad forestal, estos grupos están apostando fuerte por crecer en producción de celulosa en Brasil, esperando una recuperación del mercado. En ese país, además de acceder a abundante masa forestal, han encontrado apoyo de las autoridades locales para acelerar sus megaproyectos.
Los esfuerzos financieros de Arauco están puestos en sti proyecto Sucuriú en Brasil. Esta planta de celulosa de US$ 4.600 millones, en Mato Grosso do Sul, lleva un avance del 50%.
"No se trata simplemente de una planta más de celulosa. Se está ejecutando el proyecto más grande y ambicioso de toda la historia de nuestra filial forestal, el de mayor escala en la industria de la celulosa en el mundo, con capacidad de produc - ción de 3,5 millones de toneladas por año”, señaló Roberto Angelini, en la carta a los accionistas contenida en la Memoria 2025 que se conoció el viernes.
CMPC, en tanto, prevé seguir expandiéndose en Brasil con el proyecto de celulosa Natureza, por unos US$ 4.600 millones, ubicado en Rio Grande do Sul.
"La inversión en crecimiento en celulosa que comenzó con la adquisición en el año 2009 del complejo industrial Guaiba, en el Estado Rio Grande do Sul, en Brasil, no solo ha sido rentable, sino que además sienta las bases por un nuevo ciclo de crecimiento a través del proyecto Natureza. Parte de los frutos de esa inversión”, sostuvo Bernardo Larraín Matte, presidente de Empresas CMPC, en su última carta a los accionistas.
La Papelera de los Matte ya está preparando el financiamiento bancario para comenzar esa iniciativa.
Fuente: El Mercurio
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