Una querella por atentado contra material ferroviario, robo con fuerza, hurto y receptación presentada por la empresa Transap ante el Juzgado de Letras y Garantía de Lota constituye el único hecho registrado en el Indicador de Violencia e Impunidad de El Líbero correspondiente a la semana del 20 al 26 de abril. La acción judicial da cuenta de dos episodios de sabotaje coordinado contra trenes forestales en la comuna de Lota, en los que desconocidos intervinieron el sistema de frenos de los convoyes para detenerlos y sustraer madera desde los carros.

Según la querella presentada por la empresa Transap S.A., los hechos se produjeron los días 7 y 9 de abril de 2026, mientras un tren de carga compuesto por 24 carros forestales con rollizos de madera circulaba por el sector Bannen, en Lota Bajo. En el primero de los episodios, cerca de las 14:35 horas, un grupo de sujetos ejecutó maniobras deliberadas de sabotaje que incluyeron el corte de una manguera del sistema de frenos y el cierre de la llave angular correspondiente a otro carro, lo que activó el sistema de freno de emergencia y provocó la detención inmediata del convoy en plena vía férrea.

Aprovechando la detención forzada del tren, aproximadamente ocho individuos abordaron varios carros y sustrajeron rollizos de madera, los que posteriormente trasladaron e ingresaron a un inmueble ubicado en el mismo sector. Tras la intervención, la tripulación logró restablecer las condiciones operativas del convoy y reanudar la marcha cerca de veinte minutos después. La empresa consignó además que tanto el sabotaje como la sustracción de la carga fueron registrados mediante fotografías y grabaciones de video, en las que sería posible identificar a los participantes.

La querella también relata que, tras el primer incidente, personal de la empresa concurrió a una unidad policial para efectuar la denuncia correspondiente; sin embargo, no fue posible concretar la constancia pese a permanecer por más de una hora en dependencias policiales, indicándose que debían aportarse medios de prueba para cursar el procedimiento.

Dos días después, el 9 de abril, se registró un segundo episodio similar en el mismo sector. En esta ocasión, cerca de las 15:24 horas, el mismo tren -también compuesto por 24 carros tipo PER y correspondiente al servicio FASA que se desplazaba desde Ciruelos con destino a Horcones- se detuvo nuevamente tras activarse el sistema de freno de emergencia. Al descender personal de la tripulación para verificar la situación, se constató un nuevo corte en una manguera del sistema de frenos y la presencia de sujetos sustrayendo madera desde los carros. Luego de reponer el sistema dañado, el convoy retomó su marcha a las 15:41 horas.

Posteriormente concurrió personal policial y guardias al lugar, quienes tomaron conocimiento de lo ocurrido en el sitio del suceso. Al igual que en el primer episodio, la empresa sostuvo que los hechos quedaron registrados mediante fotografías y registros audiovisuales, tanto del sabotaje como de la sustracción de la carga.

En su presentación judicial, la empresa indicó que ambos ataques constituyen acciones coordinadas destinadas a interrumpir la operación ferroviaria con el objetivo de facilitar el robo de madera, lo que -según señala- configura los delitos de atentado contra el material rodante ferroviario, robo con fuerza, hurto y receptación, sin perjuicio de otras figuras penales que puedan establecerse durante la investigación.

Desde la Asociación de Contratistas Forestales señalaron que la acción judicial va en la dirección correcta y advirtieron que este tipo de hechos representa una variante del fenómeno del robo de madera, afectando el transporte de carga ferroviaria y los intereses de la industria forestal en su conjunto. Asimismo, manifestaron la expectativa de que las autoridades adopten medidas para enfrentar este tipo de delitos en el transporte ferroviario, considerando su impacto en la cadena logística forestal.

Fuente: El Libero





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