Tras la emergencia del verano en Biobío, la recuperación en Penco y Concepción se ha centrado en restituir servicios básicos, estabilizar suelos antes del invierno, proteger especies nativas y fortalecer capacidades comunitarias que, en una crisis, pueden marcar la diferencia.
En ese escenario, distintas acciones impulsadas por ARAUCO junto a autoridades, comunidades y organizaciones del territorio combinan prevención, restauración y soluciones de largo plazo.
Prepararse para el invierno
En Penco, el desafío ha sido evitar que las lluvias invernales abran una segunda emergencia sobre las huellas del fuego. Tras los incendios, laderas y quebradas quedaron sin cobertura vegetal, lo que favorece la erosión y el arrastre de sedimentos.
En el predio Dichoco, contiguo a zonas urbanizadas, ese riesgo se aborda con medidas preventivas ejecutadas por ARAUCO en coordinación con el municipio. “Esto lo hacemos de forma quirúrgica: elegimos lugares bien críticos, antes de que llegue el invierno”, explicó Guillermo Olmedo.
Las acciones consideran diques y contenciones para reducir la velocidad del escurrimiento y retener sedimentos, además de hidrosiembra en sectores más expuestos. El alcalde de Penco, Rodrigo Vera, valoró el enfoque: “Toda medida de mitigación en el corto plazo, pensando en el invierno, siempre va a ser bien considerada”.
En paralelo, en el Parque Para Penco se proyecta ampliar el corredor natural mediante restauración con bosque nativo. Para Vera, ese espacio debe consolidarse como “un pulmón verde para la comuna”.
Olmedo subrayó que el objetivo es doble: conservar especies como el queule y el pitao, junto con el ecosistema local, y consolidar un espacio para recreación, educación y deporte para las comunidades de Penco y Lirquén. La estrategia incluye restauración, recuperación de infraestructura y trabajo con organizaciones locales, de modo que la recuperación ambiental se traduzca también en protección para las personas.
Asegurar lo esencial
Otro frente se sitúa en El Pino, a un costado de la ruta entre Concepción y Cabrero, donde el foco está en el Servicio Sanitario Rural (SSR) El Pino 3. La iniciativa busca restituir infraestructura dañada por el incendio y asegurar un suministro de agua más estable.
El trabajo se articula a partir de un catastro de la Dirección de Obras Hidráulicas, que identificó sistemas afectados. Con esa base, se conformó una mesa liderada por la DOH e integrada por el Ministerio del Interior, el Gobierno Regional, la comunidad y ARAUCO.
El objetivo ha sido no solo responder durante la emergencia, sino avanzar en una reposición con mirada de largo plazo. Según lo abordado, el trabajo contempla dos tiempos: asegurar el suministro tras la emergencia y, en paralelo, reponer el sistema para una solución estable.
A nivel comunitario, Margarita Castro, presidenta del SSR El Pino 3, resumió la urgencia: “Lo principal para una familia es el techo y el agua”.
Una comunidad preparada
En Las Mercedes, sector cercano a la Ruta 146, el incendio avanzó hacia viviendas, pero encontró a una comunidad mejor preparada. Varios vecinos sabían qué hacer: asegurar agua, humedecer el perímetro, coordinarse y mantener la calma.
La diferencia no fue el azar, sino años de trabajo reforzados por la Red de Prevención Comunitaria, ARAUCO y el programa Desafío Agua. “Hoy ya no estamos solos”, señaló Liliana Valenzuela.
Ese aprendizaje se consolidó con reuniones operativas, identificación de puntos críticos, listas de contacto y simulacros. A través de Desafío Agua, varias familias implementaron sistemas de almacenamiento que resultaron clave. “Pude regar parte del entorno de mi casa”, explicó Bernarda Muñoz. Ricardo Almonacid agregó: “Gracias al agua y a la capacitación pudimos defender nuestro sector”. Liliana sumó otra clave: “Mantener la calma, y eso se aprende”.
A esto se sumó infraestructura priorizada, como el ensanche del camino, que facilitó el acceso de vehículos de emergencia y actuó como barrera. Así, la comunidad enfrentó una emergencia similar a la de años anteriores, pero con mejores herramientas.
Respuesta integral
Los casos de Las Mercedes, Penco y El Pino muestran que la recuperación post incendio exige actuar en varios planos a la vez. Preparar comunidades, estabilizar suelos, restaurar ecosistemas, reactivar espacios sociales y reponer infraestructura hídrica no son tareas separadas, sino parte de una misma respuesta.
El reportaje en la Revista Acoforag
Comentarios (0)
No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!
Deja un comentario