La prevención de incendios forestales no comienza con la llegada de las altas temperaturas ni cuando se registra una emergencia. Gran parte de ese trabajo se desarrolla durante los meses de otoño e invierno, periodo en el que se ejecutan labores destinadas a reducir riesgos y preparar los recursos que serán utilizados durante la siguiente temporada estival.

Así lo explicó a Diario La Tribuna Cristian Obreque, subgerente de análisis y planificación de CMPC, quien abordó las acciones que desarrolla la compañía durante gran parte del año para enfrentar de mejor manera la próxima temporada de incendios forestales.

Las declaraciones fueron realizadas durante una visita a dependencias de la empresa en Los Ángeles, donde representantes de distintas áreas dieron a conocer parte del trabajo que se realiza tanto en investigación forestal como en protección contra incendios.

La actividad incluyó un recorrido por instalaciones ubicadas en el edificio corporativo de CMPC, en avenida Pedro Stark 100, donde funcionan el Centro de Investigación y Desarrollo (1+D) y la sala de control de incendios, dependencia en la que se realiza el monitoreo de emergencias forestales y la coordinación de recursos terrestres y aéreos para su prevención y combate.

Aunque estamos en otoño, ¿cómo se está preparando CMPC para la próxima temporada de incendios forestales?

—Existe en algunos casos una percepción de que en el invierno trabajamos menos. La verdad es que durante el invierno se trabaja muy fuerte en el plan de prevención, de dar las condiciones para que durante el verano las temporadas sean, desde el punto de vista de la seguridad y la eficiencia, mucho mejores para nuestros brigadistas. Eso es importante mencionarlo. Los brigadistas son los que apagan los incendios; las aeronaves, la infraestructura, las pistas y la logística son un apoyo complementario a lo que hace el brigadista y ese es nuestro foco durante cada temporada de invierno.

¿Qué labores específicas se desarrollan durante este periodo?

—Trabajamos fuertemente en reducir la carga del desecho o combustible que se va generando producto de las operaciones forestales. Nos hacemos cargo de un trabajo enfocado en quemas técnicas, que se denomina uso de fuego técnico, y eso nos permite ir bajando esa condición de riesgo y peligro de los incendios.

¿Cómo se trabaja en la protección de comunidades cercanas a zonas forestales?

—Además de las labores de reducción de combustible y uso de fuego técnico, trabajamos en medidas de cortafuego. Son acciones que nos permiten también ir protegiendo a la comunidad frente a algún incendio que pueda propagarse hacia sectores poblados. Ese trabajo forma parte de la planificación preventiva que se desarrolla durante el invierno y busca generar mejores condiciones para enfrentar una eventual emergencia durante la temporada de incendios.

¿Qué rol cumple actualmente la tecnología en esta preparación?

—Ese es un punto clave. La tecnología que hoy día tenemos requiere de un trabajo prácticamente a la medida. Normalmente estas tecnologías están apuntadas a otras realidades, como Estados Unidos o España, las cuales requieren un diseño para Chile y, sobre todo, para las necesidades que tiene CMPC.

Ese es un trabajo que se está realizando desde el punto de vista meteorológico, con cámaras de teledetección, simuladores de incendios y optimizadores para la toma de decisiones.

¿Qué rol cumple actualmente la tecnología en esta preparación?

—Ese es un punto clave. La tecnología que hoy día tenemos requiere de un trabajo prácticamente a la medida. Normalmente estas tecnologías están apuntadas a otras realidades, como Estados Unidos o España, las cuales requieren un diseño para Chile y, sobre todo, para las necesidades que tiene CMPC.

Ese es un trabajo que se está realizando desde el punto de vista meteorológico, con cámaras de teledetección, simuladores de incendios y optimizadores para la toma de decisiones.

Antes de la temporada de incendios Reducción de combustible vegetal en predios forestales.

  1. Aplicación de fuego técnico para disminuir riesgos.
  2. Construcción y mantención de cortafuegos.
  3. Uso de tecnología para monitoreo y apoyo a decisiones.
  4. Preparación de recursos para enfrentar futuras emergencias forestales.

Fuente: La Tribuna

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