El Gobierno Regional del Biobío presentó oficialmente el Plan Maestro de Mitigación Urbana (PMMU), una herramienta de planificación territorial que busca reducir la vulnerabilidad de las comunidades frente a incendios forestales y fortalecer la capacidad de respuesta en zonas de interfaz urbano-rural.

El documento fue entregado este jueves por el gobernador regional, Sergio Giacaman, al presidente José Antonio Kast, en una ceremonia realizada en dependencias del Gobierno Regional. La propuesta surge tras los devastadores incendios registrados durante el verano y fue elaborada durante 150 días por un equipo multidisciplinario integrado por expertos en reconstrucción, académicos, alcaldes, servicios públicos y representantes de las comunidades afectadas.

"Es un trabajo muy serio que hemos presentado al Presidente de la República y que también puede servir como insumo para avanzar en la discusión del proyecto de reconstrucción", señaló Giacaman.

El PMMU considera ocho planes maestros que reúnen 152 iniciativas orientadas a disminuir el riesgo de futuros siniestros. Entre ellas destacan la creación de lagunas, parques de mitigación, rutas de evacuación y otras obras destinadas a mejorar la protección de sectores expuestos a incendios forestales.

Uno de los aspectos más innovadores de la propuesta es la implementación de parques de mitigación, definidos por el coordinador del plan, Sergio Baeriswyl, como sistemas naturales capaces de aumentar la disponibilidad de agua y la humedad del entorno.

Según explicó, estos espacios permiten interceptar cursos de agua mediante pequeños represamientos que favorecen la infiltración hacia los acuíferos, incrementando la humedad de los suelos y reduciendo las condiciones que facilitan la propagación del fuego.

"Esto genera vegetación con menor combustibilidad, aumenta la humedad ambiental y contribuye a disminuir las temperaturas, factores clave en la prevención de incendios", afirmó Baeriswyl.

El especialista agregó que las primeras modelaciones realizadas muestran resultados positivos cuando estos sistemas se complementan con cortafuegos y otras medidas de protección territorial.

Desde la perspectiva municipal, los alcaldes de comunas afectadas valoraron la propuesta por incorporar la experiencia de los vecinos y considerar una visión integral de reconstrucción y prevención.

La inversión total estimada para ejecutar las iniciativas alcanza los US$100 millones, cifra que, según las autoridades, evidencia la necesidad de avanzar con urgencia en mecanismos de financiamiento y en la implementación de políticas públicas orientadas a la reducción del riesgo de desastres.

En esa línea, el gobernador anunció que la metodología utilizada en el PMMU será replicada en otras comunas con alta exposición a incendios forestales, como Santa Juana, Nacimiento y Yumbel.

"La planificación territorial debe transformarse en una herramienta fundamental para anticipar riesgos y proteger a las comunidades. Este modelo puede aplicarse en cualquier región del país", concluyó Giacaman.

La propuesta se posiciona como una de las iniciativas más ambiciosas desarrolladas en el Biobío para enfrentar los desafíos que plantea la ocurrencia cada vez más frecuente e intensa de incendios forestales, combinando infraestructura, gestión del agua y participación ciudadana para fortalecer la resiliencia de los territorios.

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