El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de la Región del Biobío fortaleció las capacidades de sus equipos técnicos para enfrentar una eventual detección de la polilla esponjosa (Lymantria dispar asiática y japonesa), una de las plagas forestales de mayor impacto a nivel mundial y que actualmente no se encuentra establecida en Chile.

La preparación incluyó una jornada de capacitación sobre el Plan de Contingencia para la Erradicación de Brotes de Lymantria dispar y un simulacro destinado a poner a prueba los procedimientos de respuesta ante una eventual emergencia fitosanitaria.

Desde el SAG explicaron que la actividad busca fortalecer las capacidades del área de Vigilancia Forestal frente a una plaga cuarentenaria ausente en el país, pero que representa una amenaza debido al movimiento de embarcaciones provenientes de zonas donde está presente.

El director regional del SAG Biobío, Roberto Ferrada, destacó la importancia de anticiparse a un eventual escenario de detección, considerando la presión que genera el comercio marítimo internacional.

“Esta actividad responde a la necesidad de prepararnos ante la eventual detección de esta plaga que tiene un alto impacto para el patrimonio fitosanitario nacional, considerando la presión de ingreso que existe hacia Chile a través del comercio marítimo internacional”, señaló.

El riesgo no es solo teórico. De acuerdo con la autoridad regional, en puertos del Biobío se han interceptado embarcaciones provenientes de Asia que transportaban masas de huevos de esta plaga, las cuales fueron controladas oportunamente.

“Esto demuestra que existe una presión real de ingreso, por lo que el Biobío es una de las regiones con mayor riesgo de introducción para el país”, subrayó Ferrada.

Como parte de las medidas preventivas, el SAG mantiene una red de vigilancia en torno a los principales puertos de la región. Actualmente existen 167 trampas distribuidas en un radio de siete kilómetros alrededor de los puertos de Coronel, San Vicente y Lirquén, las que son fiscalizadas periódicamente.

La vigilancia ha permitido mantener bajo control el riesgo de establecimiento de la plaga. En noviembre de 2025, el SAG Biobío informó que la zona acumulaba más de 300 días sin registros de Lymantria dispar.

Preparación ante una eventual emergencia

La capacitación estuvo a cargo del ingeniero forestal de la División de Protección Agrícola y Forestal del SAG, Marcos Beeche, quien destacó el valor de los ejercicios prácticos para evaluar la capacidad institucional de respuesta.

“Este tipo de actividades permiten llevar a la práctica lo que está establecido en un documento y evaluar cómo responderíamos ante una situación real. Los simulacros también contribuyen a identificar oportunidades de mejora y fortalecer los procedimientos institucionales”, explicó.

Beeche calificó el ejercicio como una iniciativa pionera a nivel nacional y valoró la decisión de realizarlo en la Región del Biobío, considerando su exposición al comercio marítimo internacional.

El especialista enfatizó además que la rapidez de reacción es determinante para evitar que la plaga pueda establecerse en territorio nacional.

“Uno de los factores más importantes para el éxito de cualquier programa de erradicación es actuar oportunamente. Mientras más rápida sea la detección y la respuesta, mayores son las posibilidades de eliminar la plaga antes de que se establezca”, sostuvo.

Las especies del género Lymantria constituyen uno de los grupos de plagas forestales de mayor importancia a nivel mundial, debido a su capacidad para afectar árboles de relevancia forestal, agrícola y ambiental.

“Debemos evitar a toda costa su introducción y establecimiento en Chile, ya que podrían generar importantes impactos económicos, ambientales y sociales”, advirtió Beeche.

Un riesgo asociado al transporte marítimo

La polilla esponjosa asiática y japonesa puede ingresar a nuevos territorios principalmente asociada al transporte marítimo, especialmente a través de masas de huevos adheridas a superficies de las embarcaciones y otros elementos vinculados a las operaciones portuarias.

Por ello, la vigilancia en los principales puntos de ingreso constituye una herramienta clave para detectar tempranamente cualquier presencia de la plaga y evitar su dispersión.

En caso de confirmarse un brote, el plan de contingencia contempla la aplicación de medidas de control y erradicación. Entre ellas se considera el uso del insecticida biológico Bacillus thuringiensis, producto que, según el SAG, es inocuo para la salud humana y presenta alta especificidad para el control de las larvas de la plaga.

La estrategia implementada por el SAG busca, de esta manera, mantener a Chile libre de Lymantria dispar y fortalecer la capacidad de respuesta de las regiones que presentan una mayor exposición al riesgo de ingreso a través del comercio internacional.

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