La situación del mercado laboral en la Región del Biobío mostró un retroceso durante el trimestre móvil mayo-julio de 2026. De acuerdo con el último Boletín de Empleo Trimestral del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación regional alcanzó el 10,6%, aumentando 1,5 puntos porcentuales en doce meses.

El resultado se explica principalmente por una caída mayor de las personas ocupadas respecto de la fuerza de trabajo. Mientras los ocupados disminuyeron 2,7%, la fuerza laboral retrocedió 1,1%. Como consecuencia, las personas desocupadas aumentaron 15,2% interanual, llegando a 83.122 personas, es decir, 10.994 más que en igual período del año anterior.

En total, la región registró 783.373 personas en la fuerza de trabajo y 700.251 ocupadas. La tasa de participación laboral llegó a 56%, mientras que la tasa de ocupación se situó en 50%, anotando una caída de 1,8 puntos porcentuales en doce meses.

Sectores a la baja

La reducción del empleo estuvo marcada por el comportamiento de algunos sectores económicos. Enseñanza, con una caída de 13,7%, e industria manufacturera, que retrocedió 9,6%, fueron las actividades que más incidieron negativamente en el resultado regional.

En contraste, hubo sectores que mostraron una evolución positiva. El comercio aumentó 6,1%, mientras que las actividades de alojamiento y servicio de comidas crecieron 20,5% en doce meses. Por sexo, la ocupación masculina cayó 3,6%, influida especialmente por la disminución de 11,5% en la industria manufacturera. Entre las mujeres, el empleo retrocedió 1,5%, principalmente por la caída de 16,5% en enseñanza.

Por categorías ocupacionales, el descenso fue impulsado principalmente por los asalariados formales, que disminuyeron 5,5%, y los empleadores, que cayeron 10,1%. En sentido contrario, los asalariados informales aumentaron 7,4%.

Más empleo informal

Uno de los elementos que genera mayor atención en las cifras es el avance de la informalidad. Las personas ocupadas informales aumentaron 6,7% en doce meses, equivalente a 12.114 personas adicionales, mientras que la tasa de ocupación informal llegó a 27,6%, 2,5 puntos porcentuales más que un año atrás.

El incremento fue mayor entre las mujeres, cuya ocupación informal aumentó 11,7%, frente al 2,4% registrado entre los hombres. Por actividad económica, el crecimiento estuvo impulsado principalmente por el comercio, con un alza de 15,3%, y alojamiento y servicio de comidas, que avanzó 50,6%.

La informalidad afecta actualmente al 30,2% de las mujeres ocupadas y al 25,5% de los hombres. El aumento de este tipo de empleo contrasta con la caída registrada en el empleo formal y constituye uno de los principales cambios observados en el mercado laboral regional durante el período.

Otro indicador que evidencia las dificultades del mercado laboral es el tiempo parcial involuntario. Las personas ocupadas bajo esta modalidad aumentaron 32,7% en doce meses, mientras que quienes trabajan a tiempo parcial de manera voluntaria disminuyeron 6,3%.

Por grupos de edad, la mayor caída del empleo se concentró entre las personas de 15 a 34 años, segmento que registró una disminución de 11,5%. En cambio, el grupo de 55 años y más fue el único que presentó una incidencia positiva, con un crecimiento de 3,6%.

En la comparación nacional, Biobío se ubicó entre las regiones con mayores tasas de desocupación. El 10,6% registrado igualó el nivel de Los Ríos y quedó solo por debajo de Ñuble, que alcanzó 11%. En el país, la tasa de desempleo fue de 9,5%.

Las cifras configuran un escenario desafiante para el mercado laboral regional: menos ocupación, mayor desempleo y un crecimiento significativo de la informalidad, en un contexto donde algunos sectores productivos logran generar nuevos puestos de trabajo, pero no alcanzan a compensar las pérdidas registradas en actividades como enseñanza e industria manufacturera.

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