La Región del Biobío se prepara con anticipación para enfrentar la próxima temporada de incendios forestales, ante un escenario que podría combinar abundante vegetación con períodos posteriores de sequedad.

La estrategia considera acelerar el despliegue de recursos, ampliar las acciones preventivas y fortalecer la coordinación entre los organismos que participan en la respuesta a emergencias.

El director regional de Conaf, Álvaro González, explicó que la preparación comenzó antes que en temporadas anteriores y que uno de los objetivos es contar con capacidad operativa suficiente antes de que se concentre el mayor riesgo.

En la provincia de Biobío se contempla disponer de seis brigadas durante esta semana, mientras que el plan regional apunta a alcanzar 42 brigadas operativas antes de que concluya octubre.

La planificación se desarrolla junto a Senapred, Corma y Bomberos de Chile, con el propósito de establecer previamente protocolos y mecanismos de coordinación para enfrentar eventuales incendios.

Vegetación abundante puede aumentar el combustible disponible

Uno de los factores que mantiene en alerta a las autoridades es el comportamiento de la vegetación después de las lluvias.

El crecimiento de pastos, malezas y otros elementos vegetales puede generar una mayor cantidad de material combustible cuando posteriormente se instalen condiciones secas y aumenten las temperaturas.

Frente a este escenario, Conaf reforzará las labores preventivas en sectores donde las viviendas y otras instalaciones se encuentran próximas a zonas de vegetación.

Una de las líneas de trabajo contempla la ejecución de cortafuegos y manejo de combustible en coordinación con los municipios.

Además, durante esta temporada se buscará complementar el trabajo de las brigadas con personas contratadas mediante programas de empleo impulsados junto a las administraciones comunales.

La modalidad permitirá que los brigadistas realicen determinadas labores especializadas y que, detrás de ellos, otros trabajadores continúen con tareas de despeje y prevención, ampliando la superficie intervenida.

Refuerzo anticipado de brigadas e infraestructura

De acuerdo con la planificación regional, las brigadas estarán disponibles aproximadamente 30 días antes que en temporadas anteriores.

A este despliegue se sumará una nueva central de incendios en Concepción, que será habilitada en dependencias de la denominada Remodelación Catedral, infraestructura que será traspasada para apoyar las operaciones de Conaf.

El componente aéreo todavía se encuentra en definición, debido a que al momento de la planificación el presupuesto nacional de la temporada no estaba completamente cerrado.

González señaló que aún no es posible determinar el número definitivo de aeronaves que serán destinadas al Biobío, aunque aseguró que la región contará con recursos para enfrentar las emergencias.

Alto Biobío concentra otra preocupación

Las condiciones geográficas de sectores cordilleranos también forman parte de las preocupaciones de la autoridad forestal.

En comunas como Alto Biobío, el acceso a determinados sectores puede dificultar el desplazamiento de brigadas y otros equipos durante una emergencia.

Conaf mantiene coordinación con el municipio y contempla la participación de habitantes de la propia comuna en las brigadas, aprovechando el conocimiento que poseen sobre el territorio.

A ello se suma una dificultad estructural: la existencia de sectores de bosque nativo con escasos caminos y accesos operativos.

Para González, mejorar esta situación requiere avanzar en políticas de manejo y acceso que permitan facilitar las labores de prevención y combate, especialmente en territorios donde las condiciones geográficas pueden retrasar la llegada de los equipos.

Con el calendario avanzando hacia los meses de mayor riesgo, la estrategia regional apunta así a ganar tiempo, ampliar la prevención y fortalecer la coordinación, buscando que los recursos humanos, terrestres y de infraestructura estén disponibles antes de que aumente la ocurrencia de incendios forestales.

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