Las proyecciones meteorológicas para los próximos meses y los antecedentes sobre el origen intencional de siniestros mantienen en alerta a los productores rurales de la macrozona sur, donde la preparación para la temporada de incendios forestales vuelve a instalarse entre las principales preocupaciones.

La combinación de temperaturas elevadas, episodios de viento y abundante vegetación fina como el pasto, surgido tras las intensas lluvias y que podría transformarse en combustible durante el verano, configura un escenario complejo para las regiones del Biobío, La Araucanía y Los Ríos.

En el norte de La Araucanía, el presidente de la Asociación de Agricultores de Malleco, Sebastián Naveillán, advierte que durante la temporada 2024-2025, el 57% de los siniestros investigados en la provincia fue intencional, aunque más de 400 no fueron investigados.

El dirigente llama así a destinar un fiscal exclusivo para pesquisar los siniestros ocasionados por terceros. Advierte que, «a pesar de la intencionalidad de los incendios, no hay personas detenidas», más allá de trabajadores de zonas rurales, respecto de quienes se ha determinado un actuar negligente, “pero no personas que terminen siendo procesadas por ocasionar fuego con la intención de provocar daño en los predios”.

Naveillán había indicado en marzo que cerca del 70% de los incendios registrados en predios agrícolas incorporados al Plan de Seguridad Agroalimentaria —unas 266 hectáreasdurante la cosecha correspondía a hechos intencionales, una situación que, a su juicio, exige mayor atención de las autoridades.

​Todo a tiempo

​José Miguel Stegmeir, presidente de Sociedad Agrícola del Biobío (Socabio), plantea que para hacer frente a los riesgos de la temporada "es importante contar con las brigadas forestales a tiempo, los aeródromos y el equipamiento de agua preparados".

​Lo segundo, añade, es contar son brigadas terrestres nocturnas. "Requerimos la capacidad de Conaf de trabajar de noche; el control nocturno es más fácil, es vital. Esperamos que eso se pueda resolver este año, para que haya más turnos por cada jornada".

​El también vicepresidente de la Sociedad Nacional Forestal enfatiza que "hay que trabajar la inteligencia policial. Es algo que hay que hacer desde ya con las comunidades, para saber quién entra a los territorios —y no es el del sector— y que pueda ser causante de incendio". De esa manera, afirma, "es posible saber cómo se están articulando los terroristas, que eso siempre se sabe en las mismas comunidades, en el campo".

La inquietud también alcanza a otros dirigentes del sector

Desde la Corporación Chilena de la Madera (Corma) y la Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco (Sofo) han insistido en la necesidad de fortalecer la prevención, reducir el material combustible y mantener la coordinación entre organismos públicos, productores y comunidades.

Plan por $166 mil millones

Más allá de las peticiones, esta semana fue presentado el plan gubernamental para la próxima temporada de incendios. Este contempla 3.778 brigadistas de Conaf, 77 aeronaves, 340 cámaras de televigilancia y 26 brigadas nocturnas, que se desplegarán entre Coquimbo y Magallanes. En cuanto a la prevención, se contempla preparación con las comunidades y escuelas, además de construcción de cortafuegos y fajas libres de vegetación.

Fuente: El Mercurio

Compartir: