Con el inicio de noviembre y el avance de la temporada de incendios forestales en Chile, Ramón Eduardo Figueroa Lizana, subgerente de Prevención y Protección de Incendios Forestales de ARAUCO y presidente del Departamento de Protección del Bosque de CORMA, hizo un llamado a reforzar las acciones preventivas y anticiparse a las condiciones meteorológicas que elevan el riesgo de grandes siniestros.
El especialista advirtió sobre las consecuencias registradas durante la temporada de incendios en el hemisferio norte, donde el fuego ha provocado pérdidas humanas, daños en viviendas, infraestructura crítica, actividades productivas, empleos y patrimonio ambiental.
En el caso chileno, Figueroa señaló que el 83% de los daños y afectaciones por incendios vegetacionales se concentra en el 1% de los siniestros que ocurren durante las olas de calor. Según planteó, estas condiciones pueden anticiparse, lo que permitiría intensificar las medidas de prevención en las jornadas de mayor peligro.
Prevenir antes que combatir
El representante de ARAUCO y CORMA enfatizó que el desafío no debe centrarse únicamente en la cantidad de incendios que los equipos de emergencia pueden controlar, sino también en aquellos que es posible evitar.
En esa línea, sostuvo que el 99,7% de los incendios en Chile son provocados por las personas, por lo que llamó a reducir las conductas de riesgo y fortalecer la prevención, especialmente durante los episodios de temperaturas extremas.
Entre las medidas adicionales que propuso para las jornadas críticas se encuentran eventuales cortes parciales del suministro eléctrico, restricciones de desplazamiento, la reducción de actividades que puedan generar focos de fuego y recomendaciones para que las personas permanezcan en sus hogares cuando las condiciones lo ameriten.
Figueroa también advirtió que la combinación del cambio climático y las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño podría contribuir a una temporada compleja, por lo que consideró urgente anticipar decisiones y coordinar acciones entre las autoridades, los servicios públicos y la ciudadanía.
Una gestión preventiva anticipada
En su publicación, el especialista también hizo referencia al Decreto Exento N.º 1.142 del Ministerio del Interior, fechado el 26 de junio de 2026, que —según indicó— apunta a fortalecer la gestión preventiva de los servicios públicos y las autoridades frente a la temporada de incendios.
El llamado busca avanzar hacia una estrategia que priorice la anticipación, la coordinación y la reducción de los factores de riesgo antes de que se produzcan emergencias de gran magnitud.
“Que no se nos queme el futuro”, concluyó Figueroa, reforzando la importancia de asumir la prevención como una tarea compartida para proteger a las personas, las comunidades, la infraestructura y el patrimonio natural del país.
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