Con el desafío de avanzar hacia una gestión más sostenible del bosque nativo en la Región de Aysén, propietarios forestales, empresas y organismos públicos participaron el pasado 18 de agosto en una jornada de capacitación del Acuerdo de Producción Limpia (APL) Bosque Nativo Coyhaique.

La actividad tuvo como propósito instalar capacidades técnicas y entregar herramientas para la ejecución de los Planes de Manejo bajo Criterios de Ordenación Forestal (PMCOF), fortaleciendo las competencias de las empresas participantes y avanzando en la implementación de los compromisos establecidos por el acuerdo.

La jornada reunió a propietarios forestales, profesionales de los servicios públicos que integran el Comité Coordinador y representantes de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, en una instancia de trabajo colaborativo orientada a abordar los principales desafíos de la gestión predial y del manejo sostenible del bosque nativo.

“Este APL muestra que el manejo sostenible del bosque nativo puede generar beneficios ambientales y productivos al mismo tiempo. Estamos avanzando junto a las empresas, propietarios y organismos públicos en soluciones concretas que permiten recuperar estos ecosistemas, mejorar su gestión y fortalecer las capacidades del sector”, señaló Ximena Ruz, directora ejecutiva de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático.

Recuperar y producir de manera sostenible

La iniciativa adquiere especial importancia considerando las características de Aysén, región que concentra más del 33% del bosque nativo de Chile y donde estos ecosistemas han enfrentado procesos históricos de degradación asociados, entre otros factores, a los incendios forestales y la ganadería extensiva.

Frente a este escenario, el modelo de ordenación forestal impulsado por el APL busca establecer un equilibrio entre conservación, recuperación y producción. Para ello, incorpora prácticas de Manejo Forestal Mejorado (IFM), orientadas a aumentar el almacenamiento de carbono, proteger bosques que cumplen funciones en las microcuencas y mantener corredores de conservación.

El modelo también pretende generar condiciones para avanzar hacia mecanismos de financiamiento vinculados a la provisión de servicios ecosistémicos, ampliando así las posibilidades de que la conservación y el manejo responsable puedan integrarse a la actividad productiva.

Los resultados alcanzados hasta ahora muestran un avance significativo. El APL ya incorpora más de 3.700 hectáreas de bosque nativo y agrupa a 12 empresas del sector. La meta es sumar cinco nuevas empresas y alcanzar las 5.000 hectáreas incorporadas al acuerdo durante este año.

Para José Ignacio Aguilar, presidente del consorcio, la capacitación cumple un papel fundamental en ese proceso, al permitir “fortalecer las capacidades técnicas de nuestras empresas y entregar herramientas que nos permitan avanzar con mayor autonomía y eficiencia en la implementación de nuestros Planes de Manejo bajo Criterios de Ordenación Forestal”.

Resultados concretos en terreno

En términos de cumplimiento, el APL registra un 29% de avance de sus metas. Entre los principales resultados destaca el resguardo de 418,3 hectáreas destinadas a la recuperación del bosque nativo, mediante la instalación de 6.790 metros de cercos.

El cierre perimetral busca impedir el ingreso de ganado a las áreas en recuperación, protegiendo los nuevos brotes del pisoteo y consumo de los animales. De esta manera, se favorece la regeneración natural y se crean condiciones para la recuperación progresiva del ecosistema.

A este trabajo se suma el manejo silvícola realizado en 205 hectáreas, mediante cortas de regeneración, manejo de brinzales y cortas intermedias.

Estas intervenciones también han permitido bonificar cerca de 100 hectáreas bajo el marco de la Ley N° 20.283, generando antecedentes respecto de la viabilidad técnica y económica de un modelo que busca combinar manejo forestal y conservación.

Capacitación para una gestión más eficiente

Durante la jornada se profundizó además en materias directamente relacionadas con la gestión de los predios, incluyendo normativa forestal, fiscalización y uso correcto de las guías de libre tránsito.

También se presentaron alternativas de financiamiento disponibles para empresas y propietarios, entre ellas los Créditos de Enlace de INDAP y la Estrategia de Dendroenergía.

La incorporación de herramientas digitales permitió abordar nuevas alternativas para facilitar la gestión y apoyar la toma de decisiones en terreno. A ello se sumó la revisión de aspectos vinculados con la gestión del riesgo, a través de SENAPRED, y los contenidos presentados por la SEREMI del Medio Ambiente sobre restauración de paisajes, mediante el proyecto GEF Restauración del Paisaje.

La capacitación finalizó con un taller participativo destinado a avanzar en la estructuración comercial del catálogo de productos del consorcio. Esta instancia apunta a fortalecer otro de los objetivos estratégicos del acuerdo: mejorar la productividad, la asociatividad y las capacidades de comercialización de las empresas participantes.

El desafío de que las capacidades permanezcan

Desde CONAF Aysén también destacaron el avance del acuerdo y el valor de la colaboración entre el sector público y privado.

Marcela Piñones, directora regional de CONAF en Aysén, sostuvo que el desafío ahora es lograr que las herramientas y conocimientos adquiridos se mantengan en el tiempo y se traduzcan en una gestión efectiva y sustentable de los predios.

“Esta iniciativa se sigue consolidando entre los propietarios, demostrando el valor de nuestra colaboración. El gran desafío ahora es que estas herramientas y capacidades perduren en el tiempo y se traduzcan en una gestión efectiva y sustentable”, afirmó.

La autoridad agregó que el desafío no se limita a aumentar la superficie incorporada al acuerdo, sino que también implica generar un cambio cultural respecto del manejo del bosque.

“Más allá de la superficie abarcada, necesitamos instalar en el colectivo la urgencia de atender las recomendaciones técnicas de los planes de ordenación forestal para garantizar e instalar una cultura de manejo sostenible a largo plazo”, enfatizó.

Con más de 3.700 hectáreas incorporadas, 12 empresas participantes y una meta de llegar a 5.000 hectáreas durante este año, el APL Bosque Nativo Coyhaique busca consolidar en Aysén un modelo que integre recuperación ambiental, conservación, productividad y desarrollo económico.

El desafío será transformar los avances alcanzados en una práctica permanente de manejo, fortaleciendo la colaboración entre propietarios, empresas y organismos públicos y generando capacidades que permitan asegurar la sostenibilidad del bosque nativo en el largo plazo.

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